La tecnología agrícola ante la amenaza del cambio climático

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A medida que el cambio climático está alterando los patrones meteorológicos, haciéndolos más virulentos e impredecibles, los agricultores necesitan adoptar cuanto antes tecnología agrícola avanzada para hacer frente a los retos cada vez más exigentes a los que tienen que hacer frente.

El objetivo principal sigue siendo asegurar la producción mundial de alimentos, ya que la población mundial sigue creciendo de forma continua. Para lograr esto, uno de los problemas que los agricultores deben solventar es la erosión del suelo, que puede echar al traste la cosecha de toda una temporada.



Entendiendo las causas de la erosión del suelo debido al cambio climático

La capa vegetal es la capa superior del suelo, de la cual brotan las plantas. En gran parte de las tierras agrícolas más productivas del mundo, casi la mitad de esta rica capa superficial del suelo ha desaparecido en las últimas décadas y es que la erosión del suelo, pese a ser un proceso natural, se ve acelerada por la actividad humana.

Por un lado, ciertas actividades humanas, como malas prácticas agrícolas, entre las que se encuentran el pastoreo excesivo y una labranza inadecuada, contribuyen a la erosión del suelo. Por otro lado, el cambio climático agrava la erosión del suelo, debido a la mayor intensidad de los fenómenos meteorológicos.

Cuando la erosión del suelo se produce a gran escala, puede crear desiertos artificiales al eliminar la capa superficial del suelo y dejar partículas arenosas, que son más propensas a ser arrastradas por el viento.



Tipos de erosión del suelo, en función del agente que lo causa

A continuación veremos los diferentes tipos de erosión en el suelo y porque se producen:

  • Agua: De entre los agentes que causan erosión del suelo, el agua es el agente natural más destructivo. Los suelos debilitados (por ejemplo, con menor materia orgánica o con una mala estructura radicular de la flora que lo puebla) no pueden hacer frente a las precipitaciones intensas, ya que no consiguen absorber suficiente agua, a lo que se suman las pendientes del terreno, generando escorrentías que arrastran una gran cantidad de partículas, afectando en algunos casos no solo a la capa más superficial del suelo.
  • Viento: El viento afecta principalmente a la capa superficial y es especialmente destructivo en tierra suelta, seca y desnuda en condiciones áridas. Las partículas pequeñas se desprenden del suelo y flotan en suspensión en el aire, las partículas grandes permanecen cerca del suelo cuando el viento las desplaza en ráfagas cortas y suelen dañar la vegetación e, incluso, arrastrar las semillas presentes en el suelo.  En la erosión del suelo por el viento también se pierden nutrientes cuando las partículas se desprenden
  • Malas prácticas agrícolas y silvícolas: Muchos agricultores labran el campo de forma habitual. La labranza altera la composición del suelo, dejando muchos nutrientes expuestos al aire libre y modificando la vida orgánica y vegetal que fortalece el suelo en forma de microorganismos.

La erosión del suelo causada por el hombre también incluye la deforestación, prácticas extensivas y el uso de fertilizantes químicos.



Efectos de la erosión del suelo

El mayor problema de la erosión del suelo surge a largo plazo. La erosión del suelo provoca una enorme pérdida de biodiversidad de organismos como hongos o bacterias, que son parte de la biota del suelo.

La perdida de biodiversidad conduce a una menor fertilidad del suelo, pues los cambios en la composición química y física afectan a los procesos naturales del suelo, lo que lleva a un deterioro en la calidad y cantidad de los cultivos. Esto pone en riesgo la seguridad alimentaria, ya que provocaría escasez de alimentos y un aumento de los precios.

 Técnicas para luchar contra la erosión del suelo con ayuda de la tecnología

A raíz de los problemas descritos anteriormente, la tecnología agrícola y el desarrollo de nuevas prácticas agrícolas están siendo adoptadas para combatir la erosión del suelo y adaptarse al cambio climático:

  • Labranza de conservación: Técnicas como la labranza reducida o la siembra directa (labranza cero) contribuyen a mantener la estructura del suelo y mejorar la retención del agua.
  • Uso de cultivos de cobertura: Los cultivos de cobertura proporcionar una línea de defensa adicional para evitar que el viento erosione el suelo, pues normalmente estos cultivos se colocan en los laterales del campo.
  • Teledetección y SIG: La teledetección permite monitorizar a distancia la salud del suelo, identificando patrones de erosión y ayudando a tomar medidas específicas de conservación del suelo.
  • Software de modelización de la erosión: Estos programas pueden predecir el nivel de erosión en base a distintos parámetros, como el tipo de suelo o las condiciones meteorológicas de una región, para ayudar a planificar las actividades de conservación.

Pese a las reticencias de algunos agricultores respecto a su eficacia y/o uso, la adopción de tecnología agrícola no es una opción, sino una necesidad. Estas innovaciones tecnológicas ayudan a mitigar los efectos de la erosión del suelo y garantizar el suministro de alimentos a largo plazo, además de promover técnicas sostenibles.

Dados los retos que surgen como consecuencia del cambio climático, la tecnología se erige en un aliado vital para construir una agricultura resiliente.